A modo de introducción
Para evitar ridículas interpretaciones y estereotipos quiero aclarar que no soy un ateo resentido, que no quiero derrumbar pilares para luego vender mi opinión o creencia religiosa, que el catolicismo desde el siglo XX ha sido un poco más coherente al menos dentro del marco moral (y que a su vez lo he visto ser funcional en algunos contextos), que crecí con esa religión hasta mi incorporación concienzuda en las vertientes paganas y que toda la información acá presentada puede y debe ser revisada en aras de cultivar el conocimiento personal teológico. Sin más preámbulo, presento mi opinión al respecto.
“El cristianismo es la más ridícula, la más absurda, y sanguinaria religión que jamás haya infectado el mundo”
“De todas las religiones, el cristianismo es sin duda la que debería inspirar más tolerancia, sin embargo, hasta ahora, los cristianos han sido los más intolerantes de todos los hombres”
- Voltaire
“El último cristiano murió en la cruz”
“En el cristianismo ni la moralidad ni la religión tienen contacto con la realidad en algún punto”
“La fe Cristiana desde el comienzo es sacrificio: el sacrificio de toda la libertad, todo el orgullo, toda la autoconfianza del espíritu; siendo al mismo tiempo sometimiento, burla y automutilación”
- W.F. Nietzsche
Con la inspiración inflamada por hermosísima música pagana griega, las opiniones de algunos grandes hombres y académicos, y el retrato histórico magníficamente relatado en la película Agora, me motivo a escribir después de un largo silencio y de acumular muchas deudas con varias ideas y recapitulaciones que tengo que plasmar eventualmente. Para fortuna mía, estoy conmovido interiormente y el sentimiento arde alimentando las palabras que les entrego, que espero que para algunos sean cálidas como un fuego en invierno, y para otros como una hoguera en la carne.
Lo que les presentaré a continuación es un somero análisis y recapitulación histórica que fundamentan algunas de las razones de porque, si bien fui bautizado, comulgado y confirmado, no creo en el cristianismo/catolicismo actualmente (a no ser que se haga una interpretación de su simbolismo y doctrina desde sus raíces copto/gnósticas y judías). Sé que muchos se alzarán contra mí enarbolando la bandera de la comprensión y el respeto inter-religioso… pero no hay nada más respetuoso, hermoso y comprensivo que el conocimiento y la justicia. Además, comparto la posición kantiana de la inteligencia, en donde si esta no se sirve del juicio produce solamente tonterías.
Como es un tema extenso, de muchos detalles importantes y complejos, me veo obligado a hacer esfuerzos heroicos para sintetizar las bases de mi argumentación. Por eso si alguien quiere que desarrolle un tema en otra entrada con gusto lo haré, solo debe escribirlo en los comentarios.
Ahora bien, empecemos por el comienzo.
El mito de Jesús
Hijo de una virgen, fecundado por un Dios y anunciado por un mensajero alado. Para la mayoría de las personas es una historia innovadora, fantástica y esperanzadora. Sin embargo, para el griego común de aquella época sería una entre tantas historias de héroes… recreando exactamente las mismas tres condiciones en las que nacían los semidioses. De entrada, si se cree en Jesús, ¿por qué no creemos en Perseo, Radamantys, Hercules, Teseo, Tityas, cómo realidades fácticas? La respuesta es sencilla: Jesús no existió como un fenómeno divino sino humano, y los autores críticos más optimistas afirman que su existencia fue orientada hacia la política y de más importancia para el pueblo Judío que para los mismos cristianos.
No existen referencias históricas de Jesús, ni que su número de apóstoles fueran 12. Lo único que se tienen son tontas extrapolaciones de dos historiadores del siglo II haciendo referencia al CHRISTOS, palabra griega para designar al “mesias” o el ungido (era originalmente esperado por los gnósticos pero sobre todo por los judíos, quienes imploraban a los cielos la aparición de dos Mesias: uno guerrero y otro líder espiritual). El problema de esta cuestión es que el CHRISTOS es una cualidad muy abierta, pero alguien ve en un texto 10 siglos después “el mesias”, y automáticamente piensa que es el nazareno, y no una referencia profética/simbólica arquetípica.
Jesús fue una figura política descendiente de la tribu de David, y estuvo en matrimonio con Magdalena, quien sería descendiente de la casta de Benjamín, en matrimonio real. Asimismo, es recordado por su tradición original judía(a la cual él era muy fiel) por su ortodoxia, obsesión con la ley y por su persecución por parte de los romanos a razón de antagonizar con el poder. A Jesús no se le condenó por decir que era el hijo de Dios por parte de los judíos, quienes estaban acostumbrados a la premisa de que todos eran hijos de Dios, sino por ser el heredero al trono de los mismos y por declararse como semidios frente a los romanos para quienes esta afirmación era un sacrilegio. Es bueno recordar que INRI significa Iesus Nazarenus Rex Iuda (Jesús de Nazareth Rey de los Judios).
En la misma biblia dice que a Jesús lo fueron a capturar a Getsemaní (el huerto de los Olivos) con una cuadrilla de soldados (aprox 100) ¿Ustedes creen que a un loco que se cree hijo de Dios le van a mandar un ejército entero para atraparlo? No señores, los romanos debían mostrar quien tenía el poder y que la casta real Judía se iba ir al tártaro.
El nazareno, en otras palabras, fue el guerrillero/paladín par excelence del pueblo Judío, y el anunciado guerrero que sacaría a los romanos de su preciosa tierra “Yo no vengo a traer la paz, sino la espada” (Mateo 10:34)… No lo logró, por eso la tradición Judía sigue esperando a su Mesías. De esta manera, Jesús pasa a engrosar la lista de los profetas hebreos.
Jesús post-mortem: La secta y el concilio de Nicea
Tras la muerte de Jesús, un puñado de sus seguidores se empeña en mantenerlo vivo a él y a su causa, y para ello lo dotan de divinidad y organizan un culto(lo más sensato hubiera sido decir: El Rey ha muerto, viva el Rey). Por supuesto, este nuevo grupo no goza de la simpatía ni de los judíos ni del imperio, e incluso el último ordena la persecución de los mismos con el ahínco con el que se perseguiría a los rebeldes.
De la misma manera que los pitagóricos pero 400 años después, la secta cristiana se reunía en siniestras catacumbas a tener sus reuniones clandestinas, identificándose con el pescado o Ichthys (se dice que esta palabra proviene del acrónimo I (Iesous), Ch (Christos), Th (Theou), Y (Hyos, la "h" el signo diacrítico en griego), S (Soter), o "Jesús, Cristo, Hijo de Dios, Salvador") , el cual representaba al ungido. Claramente estos sujetos eran subversivos del imperio Romano y fanáticos que interpretaron la figura de Jesús literalmente, y lo invistieron arbitrariamente de divinidad para crear un culto en torno a un rey sabio y profeta fallecido. Jesús aparentemente era un hombre valioso, pero hay gente que no sabe aceptar una derrota ni la muerte, entonces la manera de volver sus enseñanzas perenes y resistirse a su fallecimiento fue construyendo una congregación secreta sectaria.
Unos años después, Filón de Alejandría, busca conciliar la doctrina Helénica con la judía, sin ganar un solo adepto entre los romanos y los hebreos. No obstante, los cristianos se ven atraídos por su propuesta, sobre todo porque establece la necesidad de que lo divino se vuelva humano y advenga un salvador. Entonces los cristianos lloran de felicidad al poder darle respaldo teológico a su divinización del nazareno, incorporando planteamientos de Filón y del gnosticismo.
No obstante, siendo una forma de culto tan vacía, tan nueva y con tan sólo un puñado de axiomas de Jesús, los cristianos se ven obligados a copiar y tergivesar prácticas, oraciones y ceremonias para generar el corpus de su doctrina. Por ejemplo, la oración a Serapis y el panteón egipcio es la base del “pater noster”. Empieza así entonces el horrendo sincretismo llamado cristianismo.
Después de 300 años de tergivesar e incorporar elementos religiosos eclécticamente, y estando al margen de la ley y la religión, por fin en el año 313 Constantino proclama el edicto de Milan y los cristianos dejan de ser perseguidos, entonces, como buenos tele-evangelistas empiezan a convencer a los más pobres a punta de pan y memética a su doctrina. Personalmente creo que fue porque ni ellos creían en esa ensalada de frutas, entonces tenían que convencer a los demás en lugar de vivir al máximo su creencia.
Sorprendentemente, en poco tiempo ganaron millares de seguidores, y por ello se mostraron desafiantes, insolentes, violentos y maniáticos, sin saber engrandecerse en el estoicismo de 300 años de silencio, sino todo lo contrario: como ratas rabiosas que son dejadas en libertad empezaron a diseminar la peste a manera de enseñanzas que poco aplicaban (excepto cuando les convenía). En este momento se empieza a gestar el arcano precedente de la inquisición mediante la mofa e irrespeto a las otras creencias, el asesinato de paganos, filósofos e incluso judíos. Destaco entre estos hechos la muerte a pedradas de la filósofa Hipatia y la segunda quema de la biblioteca de Alejandría y su posterior transformación en un establo. (Que los dioses guarden tu alma, gran mujer!)
Después de 12 años del edicto de Milán y de la nefasta infestación cristiana que incluso se apoderó de Alejandría, Constantino, el emperador pagano transformado al cristianismo por conveniencia política vaticina que la futura fracturación de su imperio en sus dos hijos será fatal e inminente a menos que encuentre un común denominador potente. Para ello se vale entonces de, voila, la religión. Reúne entonces a los sabios de todas las religiones a consensuar los preceptos de la religión católica o universal fundada por él, integrando todas las doctrinas presentes (además que ya había suficientes guerras civiles por cuestiones religiosas, y esta parecía ser una magnífica solución a esos conflictos).
Este concilio es legendario, imagínense los sabios más sabios reventándose las caras a puños con los otros mientras discutían de religión, y esto es verídico, no tomen mi palabra como la verdad, e investiguen. Pero bueno, el caso es que de este primer debate interreligioso emerge una abominación similar a Frankestein llamada catolicismo, siendo su columna vertebral un judaísmo monstruoso llamado cristianismo, pero siendo su simbología eminentemente pagana. Una catástrofe total! El intento de Filón de unir la cultura Helénica con la Judía desembocó en una quimera 325 años después! Dos espiritualidades sincretizadas horrendamente. Metafóricamente es como tomar un mercedes y un bmw, y tratar de armar un carro nuevo mezclando las piezas.
Lo único que me divierte un poco es imaginarme a los cristianos escandalizados por la incorporación de la cruz latina como símbolo católico… imagínense eso, el aparato de tortura de su CHRISTOS es el nuevo símbolo sagrado! Sí que la vieron agria los dementes esos.
No voy a detenerme en las mutaciones de Nicea, porque esto da para un libro entero. Si quieren que les cuente más de esto específicamente me tienen que invitar a comer. Pero bueno, en resumidas cuentas, de esta disertación emerge la más intolerante de las religiones, siendo los antiguos cristianos los nuevos promotores de esta fe.
El oscurantismo: MALLEVS MALLEFICARVM ET VOX IN EXCELSIS
Más adelante en el tiempo, el Cristianismo se expande por toda Europa y desarrolla una organización eclesiástica poderosa e implacable. Esta condición se exalta cuando el papa Lucio III en 1184 inicia la “santa inquisición” para acabar con la influencia gnóstica/catara, pero con el tiempo va a adquiriendo colosales proporciones hasta que desemboca en un horrendo y eficientísimo mecanismo de control y censura.
Después de muchos años manipulando simbólicamente a los fieles mediante el asesinato público, la excomunión y las llamas del infierno para salvaguardar los intereses de la iglesia y los corruptos cardenales, aparece la bula ad extirpanda que autorizaba el uso de torturas. Las figuras inquisitoriales se despliegan por toda Europa emanando terror puro, y de esta manera ganaron muchos seguidores conversos que no quería ser torturados y asesinados en deshonra.
Las proporciones de control disciplinario propuesto por Foucault fueron aterradoras en esta época, y el número de asesinatos a mujeres (si eras una y vivías sola, eras bruja), mentes brillantes y paganos no tiene nombre. Por cientos de años la humanidad se sumió en un profundo oscurantismo penante, impidiendo así algún tipo de progreso científico, espiritual o social hasta el renacimiento (y eso, porque en ese lapso también se hizo sentir el poder contra la floreciente ciencia y cultos alternativos).
El refinamiento del modus operandi de la inquisición alcanzó tal grado, que dos dominicos Kramer y Sprenger (si el infierno católico existe, ellos deben estar ahí) escribieron el malleus malleficarum, o el martillo de los maléficos. Este libro era un comprendio de prácticas mortificatorias para purificar a los herejes. Lo más divertido es que por ejemplo, los antiguos germanos purificaban a sus enemigos en el fuego de las hogueras. Así que los procedimientos de este libro eran paganos, pero los catigaban a ellos por herejes. Asquerosamente irónico.
Más adelante, empiezan a aparecer reyes que logran postrar a la iglesia y que empiezan a utilizar su poder simbólico memético para realizar y justificar su actos. De este modo, estando Francia quebrada y siendo la orden del temple la organización más poderosa de Europa, Felipe IV de Francia levanta el vox in excelsis para encerrarlos y atraparlos a traición, condenarlos por herejía y expropiar sus bienes (escupir sobre su tumba ha sido una de las satisfacciones simbólicas más grandes que he tenido en mi vida).
De este modo, varios hermanos y el amado gran maestre caen víctimas de esta sucia trampa y son torturados hasta el punto que no solo se obtienen cargos para quemarlos, sino para que el pueblo que antes los amaba y veía como caballeros virtuosos, los contemplara como monstruos, sodomitas y aberrados. Así pues, el catolicismo fue la clave de un procedimiento político que condenó a una poderosa y sabia organización, que entre muchos progresos impulsados, fueron los primeros banqueros para que la gente no tuviera que cargarse de víveres, animales y oro en una tierra de salteadores, en los largos viajes de la época.
Pero bueno, Molay no se fue sólo, se llevó a todo el linaje real tras su muerte, al papa y al guardasellos/torturador.
Por supuesto, muchísimas más razones sustentan la elección de mi camino espiritual y de las incongruencias de la religión judeocristiana. Pero este post ya está suficientemente largo y debo tener a varios lectores bostezando, de manera que será en otra oportunidad en la que desarrollaré más la cuestión. Por el momento, mi lectura dialéctica y la consideración de esos dos puntos históricos son suficientes para tambalear estruendosamente los pilares de esta religión por la cual se han cometido crímenes e injusticias atroces en el nombre de la espiritualidad.
Para despedirme un planteamiento lógico:
La política es control social.
La religión fue o es una herramienta política.
Completen el silogismo.
Finalmente quiero darle gracias a los cristianos por retrasar el desarrollo científico, espiritual y social de la humanidad unos 1300 años!
NEKAM ADONAI
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar