lunes, 22 de noviembre de 2010
"A ti suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas."
Para evitar ridículas interpretaciones y estereotipos quiero aclarar que no soy un ateo resentido, que no quiero derrumbar pilares para luego vender mi opinión o creencia religiosa, que el catolicismo desde el siglo XX ha sido un poco más coherente al menos dentro del marco moral (y que a su vez lo he visto ser funcional en algunos contextos), que crecí con esa religión hasta mi incorporación concienzuda en las vertientes paganas y que toda la información acá presentada puede y debe ser revisada en aras de cultivar el conocimiento personal teológico. Sin más preámbulo, presento mi opinión al respecto.
“El cristianismo es la más ridícula, la más absurda, y sanguinaria religión que jamás haya infectado el mundo”
“De todas las religiones, el cristianismo es sin duda la que debería inspirar más tolerancia, sin embargo, hasta ahora, los cristianos han sido los más intolerantes de todos los hombres”
- Voltaire
“El último cristiano murió en la cruz”
“En el cristianismo ni la moralidad ni la religión tienen contacto con la realidad en algún punto”
“La fe Cristiana desde el comienzo es sacrificio: el sacrificio de toda la libertad, todo el orgullo, toda la autoconfianza del espíritu; siendo al mismo tiempo sometimiento, burla y automutilación”
- W.F. Nietzsche
Con la inspiración inflamada por hermosísima música pagana griega, las opiniones de algunos grandes hombres y académicos, y el retrato histórico magníficamente relatado en la película Agora, me motivo a escribir después de un largo silencio y de acumular muchas deudas con varias ideas y recapitulaciones que tengo que plasmar eventualmente. Para fortuna mía, estoy conmovido interiormente y el sentimiento arde alimentando las palabras que les entrego, que espero que para algunos sean cálidas como un fuego en invierno, y para otros como una hoguera en la carne.
Lo que les presentaré a continuación es un somero análisis y recapitulación histórica que fundamentan algunas de las razones de porque, si bien fui bautizado, comulgado y confirmado, no creo en el cristianismo/catolicismo actualmente (a no ser que se haga una interpretación de su simbolismo y doctrina desde sus raíces copto/gnósticas y judías). Sé que muchos se alzarán contra mí enarbolando la bandera de la comprensión y el respeto inter-religioso… pero no hay nada más respetuoso, hermoso y comprensivo que el conocimiento y la justicia. Además, comparto la posición kantiana de la inteligencia, en donde si esta no se sirve del juicio produce solamente tonterías.
Como es un tema extenso, de muchos detalles importantes y complejos, me veo obligado a hacer esfuerzos heroicos para sintetizar las bases de mi argumentación. Por eso si alguien quiere que desarrolle un tema en otra entrada con gusto lo haré, solo debe escribirlo en los comentarios.
Ahora bien, empecemos por el comienzo.
El mito de Jesús
Hijo de una virgen, fecundado por un Dios y anunciado por un mensajero alado. Para la mayoría de las personas es una historia innovadora, fantástica y esperanzadora. Sin embargo, para el griego común de aquella época sería una entre tantas historias de héroes… recreando exactamente las mismas tres condiciones en las que nacían los semidioses. De entrada, si se cree en Jesús, ¿por qué no creemos en Perseo, Radamantys, Hercules, Teseo, Tityas, cómo realidades fácticas? La respuesta es sencilla: Jesús no existió como un fenómeno divino sino humano, y los autores críticos más optimistas afirman que su existencia fue orientada hacia la política y de más importancia para el pueblo Judío que para los mismos cristianos.
No existen referencias históricas de Jesús, ni que su número de apóstoles fueran 12. Lo único que se tienen son tontas extrapolaciones de dos historiadores del siglo II haciendo referencia al CHRISTOS, palabra griega para designar al “mesias” o el ungido (era originalmente esperado por los gnósticos pero sobre todo por los judíos, quienes imploraban a los cielos la aparición de dos Mesias: uno guerrero y otro líder espiritual). El problema de esta cuestión es que el CHRISTOS es una cualidad muy abierta, pero alguien ve en un texto 10 siglos después “el mesias”, y automáticamente piensa que es el nazareno, y no una referencia profética/simbólica arquetípica.
Jesús fue una figura política descendiente de la tribu de David, y estuvo en matrimonio con Magdalena, quien sería descendiente de la casta de Benjamín, en matrimonio real. Asimismo, es recordado por su tradición original judía(a la cual él era muy fiel) por su ortodoxia, obsesión con la ley y por su persecución por parte de los romanos a razón de antagonizar con el poder. A Jesús no se le condenó por decir que era el hijo de Dios por parte de los judíos, quienes estaban acostumbrados a la premisa de que todos eran hijos de Dios, sino por ser el heredero al trono de los mismos y por declararse como semidios frente a los romanos para quienes esta afirmación era un sacrilegio. Es bueno recordar que INRI significa Iesus Nazarenus Rex Iuda (Jesús de Nazareth Rey de los Judios).
En la misma biblia dice que a Jesús lo fueron a capturar a Getsemaní (el huerto de los Olivos) con una cuadrilla de soldados (aprox 100) ¿Ustedes creen que a un loco que se cree hijo de Dios le van a mandar un ejército entero para atraparlo? No señores, los romanos debían mostrar quien tenía el poder y que la casta real Judía se iba ir al tártaro.
El nazareno, en otras palabras, fue el guerrillero/paladín par excelence del pueblo Judío, y el anunciado guerrero que sacaría a los romanos de su preciosa tierra “Yo no vengo a traer la paz, sino la espada” (Mateo 10:34)… No lo logró, por eso la tradición Judía sigue esperando a su Mesías. De esta manera, Jesús pasa a engrosar la lista de los profetas hebreos.
Jesús post-mortem: La secta y el concilio de Nicea
Tras la muerte de Jesús, un puñado de sus seguidores se empeña en mantenerlo vivo a él y a su causa, y para ello lo dotan de divinidad y organizan un culto(lo más sensato hubiera sido decir: El Rey ha muerto, viva el Rey). Por supuesto, este nuevo grupo no goza de la simpatía ni de los judíos ni del imperio, e incluso el último ordena la persecución de los mismos con el ahínco con el que se perseguiría a los rebeldes.
De la misma manera que los pitagóricos pero 400 años después, la secta cristiana se reunía en siniestras catacumbas a tener sus reuniones clandestinas, identificándose con el pescado o Ichthys (se dice que esta palabra proviene del acrónimo I (Iesous), Ch (Christos), Th (Theou), Y (Hyos, la "h" el signo diacrítico en griego), S (Soter), o "Jesús, Cristo, Hijo de Dios, Salvador") , el cual representaba al ungido. Claramente estos sujetos eran subversivos del imperio Romano y fanáticos que interpretaron la figura de Jesús literalmente, y lo invistieron arbitrariamente de divinidad para crear un culto en torno a un rey sabio y profeta fallecido. Jesús aparentemente era un hombre valioso, pero hay gente que no sabe aceptar una derrota ni la muerte, entonces la manera de volver sus enseñanzas perenes y resistirse a su fallecimiento fue construyendo una congregación secreta sectaria.
Unos años después, Filón de Alejandría, busca conciliar la doctrina Helénica con la judía, sin ganar un solo adepto entre los romanos y los hebreos. No obstante, los cristianos se ven atraídos por su propuesta, sobre todo porque establece la necesidad de que lo divino se vuelva humano y advenga un salvador. Entonces los cristianos lloran de felicidad al poder darle respaldo teológico a su divinización del nazareno, incorporando planteamientos de Filón y del gnosticismo.
No obstante, siendo una forma de culto tan vacía, tan nueva y con tan sólo un puñado de axiomas de Jesús, los cristianos se ven obligados a copiar y tergivesar prácticas, oraciones y ceremonias para generar el corpus de su doctrina. Por ejemplo, la oración a Serapis y el panteón egipcio es la base del “pater noster”. Empieza así entonces el horrendo sincretismo llamado cristianismo.
Después de 300 años de tergivesar e incorporar elementos religiosos eclécticamente, y estando al margen de la ley y la religión, por fin en el año 313 Constantino proclama el edicto de Milan y los cristianos dejan de ser perseguidos, entonces, como buenos tele-evangelistas empiezan a convencer a los más pobres a punta de pan y memética a su doctrina. Personalmente creo que fue porque ni ellos creían en esa ensalada de frutas, entonces tenían que convencer a los demás en lugar de vivir al máximo su creencia.
Sorprendentemente, en poco tiempo ganaron millares de seguidores, y por ello se mostraron desafiantes, insolentes, violentos y maniáticos, sin saber engrandecerse en el estoicismo de 300 años de silencio, sino todo lo contrario: como ratas rabiosas que son dejadas en libertad empezaron a diseminar la peste a manera de enseñanzas que poco aplicaban (excepto cuando les convenía). En este momento se empieza a gestar el arcano precedente de la inquisición mediante la mofa e irrespeto a las otras creencias, el asesinato de paganos, filósofos e incluso judíos. Destaco entre estos hechos la muerte a pedradas de la filósofa Hipatia y la segunda quema de la biblioteca de Alejandría y su posterior transformación en un establo. (Que los dioses guarden tu alma, gran mujer!)
Después de 12 años del edicto de Milán y de la nefasta infestación cristiana que incluso se apoderó de Alejandría, Constantino, el emperador pagano transformado al cristianismo por conveniencia política vaticina que la futura fracturación de su imperio en sus dos hijos será fatal e inminente a menos que encuentre un común denominador potente. Para ello se vale entonces de, voila, la religión. Reúne entonces a los sabios de todas las religiones a consensuar los preceptos de la religión católica o universal fundada por él, integrando todas las doctrinas presentes (además que ya había suficientes guerras civiles por cuestiones religiosas, y esta parecía ser una magnífica solución a esos conflictos).
Este concilio es legendario, imagínense los sabios más sabios reventándose las caras a puños con los otros mientras discutían de religión, y esto es verídico, no tomen mi palabra como la verdad, e investiguen. Pero bueno, el caso es que de este primer debate interreligioso emerge una abominación similar a Frankestein llamada catolicismo, siendo su columna vertebral un judaísmo monstruoso llamado cristianismo, pero siendo su simbología eminentemente pagana. Una catástrofe total! El intento de Filón de unir la cultura Helénica con la Judía desembocó en una quimera 325 años después! Dos espiritualidades sincretizadas horrendamente. Metafóricamente es como tomar un mercedes y un bmw, y tratar de armar un carro nuevo mezclando las piezas.
Lo único que me divierte un poco es imaginarme a los cristianos escandalizados por la incorporación de la cruz latina como símbolo católico… imagínense eso, el aparato de tortura de su CHRISTOS es el nuevo símbolo sagrado! Sí que la vieron agria los dementes esos.
No voy a detenerme en las mutaciones de Nicea, porque esto da para un libro entero. Si quieren que les cuente más de esto específicamente me tienen que invitar a comer. Pero bueno, en resumidas cuentas, de esta disertación emerge la más intolerante de las religiones, siendo los antiguos cristianos los nuevos promotores de esta fe.
El oscurantismo: MALLEVS MALLEFICARVM ET VOX IN EXCELSIS
Más adelante en el tiempo, el Cristianismo se expande por toda Europa y desarrolla una organización eclesiástica poderosa e implacable. Esta condición se exalta cuando el papa Lucio III en 1184 inicia la “santa inquisición” para acabar con la influencia gnóstica/catara, pero con el tiempo va a adquiriendo colosales proporciones hasta que desemboca en un horrendo y eficientísimo mecanismo de control y censura.
Después de muchos años manipulando simbólicamente a los fieles mediante el asesinato público, la excomunión y las llamas del infierno para salvaguardar los intereses de la iglesia y los corruptos cardenales, aparece la bula ad extirpanda que autorizaba el uso de torturas. Las figuras inquisitoriales se despliegan por toda Europa emanando terror puro, y de esta manera ganaron muchos seguidores conversos que no quería ser torturados y asesinados en deshonra.
Las proporciones de control disciplinario propuesto por Foucault fueron aterradoras en esta época, y el número de asesinatos a mujeres (si eras una y vivías sola, eras bruja), mentes brillantes y paganos no tiene nombre. Por cientos de años la humanidad se sumió en un profundo oscurantismo penante, impidiendo así algún tipo de progreso científico, espiritual o social hasta el renacimiento (y eso, porque en ese lapso también se hizo sentir el poder contra la floreciente ciencia y cultos alternativos).
El refinamiento del modus operandi de la inquisición alcanzó tal grado, que dos dominicos Kramer y Sprenger (si el infierno católico existe, ellos deben estar ahí) escribieron el malleus malleficarum, o el martillo de los maléficos. Este libro era un comprendio de prácticas mortificatorias para purificar a los herejes. Lo más divertido es que por ejemplo, los antiguos germanos purificaban a sus enemigos en el fuego de las hogueras. Así que los procedimientos de este libro eran paganos, pero los catigaban a ellos por herejes. Asquerosamente irónico.
Más adelante, empiezan a aparecer reyes que logran postrar a la iglesia y que empiezan a utilizar su poder simbólico memético para realizar y justificar su actos. De este modo, estando Francia quebrada y siendo la orden del temple la organización más poderosa de Europa, Felipe IV de Francia levanta el vox in excelsis para encerrarlos y atraparlos a traición, condenarlos por herejía y expropiar sus bienes (escupir sobre su tumba ha sido una de las satisfacciones simbólicas más grandes que he tenido en mi vida).
De este modo, varios hermanos y el amado gran maestre caen víctimas de esta sucia trampa y son torturados hasta el punto que no solo se obtienen cargos para quemarlos, sino para que el pueblo que antes los amaba y veía como caballeros virtuosos, los contemplara como monstruos, sodomitas y aberrados. Así pues, el catolicismo fue la clave de un procedimiento político que condenó a una poderosa y sabia organización, que entre muchos progresos impulsados, fueron los primeros banqueros para que la gente no tuviera que cargarse de víveres, animales y oro en una tierra de salteadores, en los largos viajes de la época.
Pero bueno, Molay no se fue sólo, se llevó a todo el linaje real tras su muerte, al papa y al guardasellos/torturador.
Por supuesto, muchísimas más razones sustentan la elección de mi camino espiritual y de las incongruencias de la religión judeocristiana. Pero este post ya está suficientemente largo y debo tener a varios lectores bostezando, de manera que será en otra oportunidad en la que desarrollaré más la cuestión. Por el momento, mi lectura dialéctica y la consideración de esos dos puntos históricos son suficientes para tambalear estruendosamente los pilares de esta religión por la cual se han cometido crímenes e injusticias atroces en el nombre de la espiritualidad.
Para despedirme un planteamiento lógico:
La política es control social.
La religión fue o es una herramienta política.
Completen el silogismo.
Finalmente quiero darle gracias a los cristianos por retrasar el desarrollo científico, espiritual y social de la humanidad unos 1300 años!
NEKAM ADONAI
jueves, 16 de septiembre de 2010
Sinergia cerebral: Memoria y humanidad
- Aristóteles
Es curioso como los humanos tendemos a olvidar ... cómo si se tratase de una barrera invisible, esto es casi tan fascinante como todo aquello que está en el umbral de la percepción, pero que no se quiere ver por la acción de la represión. A veces me pregunto: ¿ Nos defendemos en la ignorancia, o nos defendemos con la ignorancia?
La memoria es una función cognitiva superior estudiada por la filosofía, acogida posteriormente por la psicología y ahora ronda constantemente por los terrenos de las neurociencias. Como era de esperarse, se identificaron algunas estructuras, procesos y neurotransmisores involucrados, pero parece que se han desplegado más preguntas que respuestas en lo concerniente a esta cuestión.
Lo interesante de este asunto, es que nuestas funciones más cotidianas y "básicas" suelen ser las más complejas y las que distan más de nuestra comprensión. Procesos como caminar o activar la atención requieren de procesos neuroquímicos que harian temblar a los más complejos laboratorios y centrales informáticas, si tuvieran que emular esos procesos artificialmente.
La gente olvida cuanto vale la memoria ... desgraciadamente, esta no suele recordarse a sí misma.
Es lícito hacerse varias preguntas para comprender el impacto de este cuestionamiento.
¿Qué pueden hacer ustedes sin la memoria?
¿Podrian definirse en la amnesia?
¿Cómo se sentirian?
¿Se reconocerian como humanos?
Desde mi perspectiva, una persona con una amnesia a largo o corto plazo limita su existencia, acuchilla el marco de su experiencia (y de realidad), y finalmente su cosmovisión se ensancha por la ausencia de recursos de acción, pero por otro lado lo vuelve libre al ser el epítome del viejo y conocido "carpe diem".
¿Es la iluminación budhista del absoluto presente una severa amnesia?
Ahhh! que bendición es la anosognosia para el que la padece. Tal vez la pérdida de la memoria es una dadiva para algunos, sobre todo para los que se odian a sí mismos.
Sin memoria, solo vivimos en el presente ¿o para el presente? es decir ¿queda algún objetivo que perseguir?
Desde mi perspectiva, el problema de nuestras amnesias, selectivas a veces por nuestros intereses conscientes e inconscientes, o a veces involuntarias por los sucesos inesperados que teje el destino para nosotros, es el de arrebatar una de las cualidades que como humanos nos engrandecen. Esta es la capacidad de agradecer: la gratitud.
Hoy entiendo más que nunca que la enmarañada sinergia del cerebro obliga a los que quieren acercarse a un ideal de madurez, consciencia y humanidad, a convertirse en sujetos integrales. Necesitamos despertar muchas potencialidades para ser completos en los tiempos actuales.
Para la muestra, presento una secuencia causal:
Para agradecer sinceramente necesito de la deprivacion de un estímulo. (No se agradece lo que no se necesita)
Para deprivarme necesito un motivo. (No se puede quitar lo que no se desea)
Para tener un motivo necesito una emoción.
Para evocar una emoción necesito una representacion mental que dispara un trigger instintivo en el sistema límbico.
Para generar una representación mental necesito, voila, de la memoria (o de la frecuentemente llamada eidoteca).
Ahh humanos, tenemos un edificio físico tan animal, pero tan moldeado y tan dependiente de los condicionamientos culturares que hoy transforman la misma fisiología cerebral.
Una sola falla en esta secuencia, e irremediablemente tenemos un producto que no podemos afrontar: Un recuerdo contradictorio, una emoción que nos lleva a la pérdida de lo que más deseabamos, un agradecimiento poco sincero.
La exigencia de la cultura nos ha convertido en maquinas imperfectas para sus exigencias. Algunos se adaptan otros, no, y es el criterio social el que opera como la brújula de nuestra selección artificial.
Ilustrando esta cuestión, David Barash hace despliegue de su genialidad; él presenta la metáfora de que la cultura es una liebre que sobrepasó hace mucho a la tortuga de nuestra biología. Pero contrariamente a la fábula de Esopó, esta liebre no parece dormirse, a pesar de que sí peca por orgullo y sobrepasa despiadadamente y exponencialmente a su contrincante.
La exigencia para ser un ser humano integral se incrementa constantemente y nuestras fallas se hacen más evidentes en la medida que los saltos cualitativos de las funciones psicológicas superiores están generando seres humanos de abstracciones profundas desde tempranisimas edades.
Esta situación ya se percibe en el intelecto precoz de muchos niños y en el exponencial acortamiento de las etapas previas a la adultes.
Aún así... la gente hmmmm ... menos favorecida cognitivamente predomina en el planeta, y se sigue reproduciendo sin memoria y sin proyección al futuro.
Creo yo, que cuando la liebre ve truncadas sus posibilidades de avance, se pone una máscara y trata de convencerse que todo va bien y de su adversaria olvidada. Un delirante principio de negación que desafia a la naturaleza.
Será cuestión de tiempo para que termine como aquella liebre de Alicia en el pais de las maravillas.
viernes, 27 de agosto de 2010
Lo que me desarma y lo que me inspira
- Khalil Gibran
Imagenes ... imagenes me llegan a la mente y su difuminación es como una semilla que se rompe y germina en la consciencia: sentimientos y pensamientos son su producto, pero no necesariamente en ese orden.
Los niños y niñas han sido siempre para mi la epitomización de la espiritualidad, no por su inocencia que puede ser interpetadad como ingenuidad, sino por su receptividad y auténtico decondicionamiento. No existe una mirada más pura ni una expresión más verdadera; para adentro y para afuera son lo que son.
¿No es ese el cielo del que hablaba el judio Jesús?
Los niños y niñas hacen lo espiritual terrenal y a diferencia del maestro que se recluye años para generar tal estado, ellos pueden compartirlo expontáneamente.
Siempre creeré que el mejor indicador de la armonía en una sociedad subyace en el estado mental de su infancia. Cuando las razones para vivir merman en el mundo interno, esas criaturas siempre serán un torrente infinito de sentido.
Este mundo ya tiene demasiadas razones para querer abandonarlo.
Por eso se necesitan más niños y ancianos y menos adolescentes y adultos. En el comienzo y en el final es cuando brota la consciencia, y el desespero animal no se reviste en la hipocresia de los cánones aprendidos,y en la perversidad de las lecciones que no tienen ese destino.
Esta entrada se inspira en una anecdota muy reciente:
Es la segunda ocasión que me pasa (después postearé la primera)... Esta vez estaba en el mediterraneo sintiendo la tierra de Plutón en mis pies, el mar de Neptuno en todo mi cuerpo y la gloria de Jupiter en mi contemplación; de repente, en medio de mi seriedad sentí una mirada y me apresuré a conrontarla con ese aire de depredador atento pero tranquilo que suelo tener.
El destello de esos ojos era brillante, ancestral y estaba enmarcado en dos pequeños, almendrados y vivaces soles color miel que me observaban sin miedo alguno. De hecho, contemplaban más bien atraidos, curiosos, y me daban la bienvenida.
En un milisegundo, esos astros, que se encontraban en una hermosísima cara que me dedicó una mesmerizante sonrisa, resplandecieron con más fuerza. En ese momento me sentí tan vislumbrado que creí no ser el merecedor de tan radiante expresión y me volví para ver si su madre, hermano, familiar, amigo o conocido la estaba llamando.
Sin embargo, estabamos solo ella y yo en la linea de visión, y me imaginé la raya infinita que conecta a Alpha y Omega. Ella, con el alma en esplendor despues de su eclosión, y yo, como un viejo cansado y martir, más procupado por mirar atrás anhelando lo que no llega, como si fuera a encontrarlo en algún viejo cajón de lo pretérito.
Así pues, una vez corroboré que ese ángel mantenía la mirada en mi, que se agudizaba su intención de llamar mi atención y que su sonrisa crecía, sucedió lo inevitable:
Mis defensas se quebrantaron y disolvieron,
Un calor invadió mi pecho,
Mi cognición dejó de asesinarme,
Pude hallar algo de valía en mi,
Respiré.
Y al respirar, sonreí y ella se percató de ello.
Tras esta experiencia, intuyo que un sentimiento de "misión cumplida" la hizo dedicarme una expresión de alegría por última vez, para luego retornar a donde los otros niños batiendo sus pequeños y hermosos brazos y piernas dentro del agua.
Cierta persona dijo alguna vez "cuando llames a los ángeles y a los demonios no te sorprendas si aparecen como seres humanos" ... ¿ y qué mejor encarnación que la de una pequeña niña de vestido de baño enterizo rosado y un flotador en su cintura para representar a toda la divinidad?
Aunque aborrezco muchas de las sopresas del destino, debo reconocer que disfruto muchísimo de otras ... y sobre todo, valoro cuando el universo me muestra que todavía me puede sorprender y maravillar.
Sólo lo que nos despoja del miedo y de una construcción fictia de nosotros mismos, nos libera ... y allí, sólo allí emana la inspiración.
Dios, como necesito tener mis propios hijos.
martes, 17 de agosto de 2010
Los caminos de la vida
“Para la mayoría de nosotros la verdadera vida es la vida que no llevamos.”
- Oscar Wilde
Un sabio amigo hizo alguna vez una hermosa metáfora acerca de cómo la vida es un flujo que se desplaza de acuerdo a nuestras decisiones, condiciones y propia naturaleza. En el curso vital ciertos sucesos van encaminando este despliegue por los distintos senderos que a la larga determinan lo que somos y, como una pintura, dejan memoria y el legado de un camino recorrido.
Somos arboles que despliegan muchas ramas, muchas variables, muchas posibilidades. Y nuestro temprano y constante encaminamiento determinan nuestra esencia. (Aunque no disfruto la idea platónica de un esencialismo inmutable, un arquetipo siempre nos termina guiando)
Es por ello que una vez nos aventuramos en una condición positiva o negativa es cada vez más difícil salir de ella, porque irremediablemente se va convirtiendo en parte de nuestra naturaleza, la rama se engruesa, el sendero se profundiza.
Traigo un ejemplo a colación: Luis X “el turbulento” de Francia fue un rey que fue criado torpemente; se le otorgaron indulgencias que no merecía y poco aprendió del verdadero arte de gobernar. No obstante, lo más destacable es que desde pequeño fue cruel, y esto le fue permitido. De este modo, sus decisiones le merecieron su apodo tras adolecer de toda bondad y exaltar su egoísmo durante no solo su reinado, sino toda su vida.
Como es inferible, fue envenenado por su misma corte con una almendra garrapiñada repleta de tóxico.
Lo realmente curioso de esta historia, es que después de casarse con Clemencia de Hungria, una reina profundamente religiosa y compasiva, él buscó transformar su propia naturaleza a la de un santo para impresionarla, pero, parafraseando al maestro Druon “no podía obrar con verdadera bondad, así ostentara toda la caridad del mundo”. Así pues, su alma se disfrazaba con las reliquias religiosas de aquel tiempo y se vanagloriaba en el antifaz de la limosna, pero su benevolencia era una gran mentira al no ser vivida interiormente.
El punto es contundente: Cuando sucesos van moldeando nuestra psique, eventualmente no hay marcha atrás, o bueno, tal vez la haya, pero cada vez será más dolorosa su posibilidad de cambio y exigirá una condición más radical, un sacrificio más demandante, un hachazo más profundo para cercenar una rama del árbol.
Escribo este post como una defensa al miedo… ya que un profundo terror existencial me acecha. Cada vez creo menos en la fuerza del vínculo entre una pareja, y por el contrario, estoy empezando a ver ese tipo de uniones en términos de conveniencia. Pero por otro lado, a veces me posee un sentimiento de incompletud, y siento que puedo perder la cabeza por cualquier mujer. Estoy en un dualismo entre el amor épico y el desdeño profundo por el sacrificio que exige la confianza.
Amar desde el instinto es fácil, pero amar desde el yo es otra cosa. De hecho, en esta sociedad es sorprendente encontrar a alguien con un esbozo de Yo.
Tengo miedo que como Kierkegaard anhele toda mi vida una pareja y cuando la encuentre ya no la desee, o peor aún, la ame pero no pueda convivir con ella porque me encaminé demasiado tiempo en la soledad y mi enraizamiento en lo profundo de la tierra no me permita ver el sol de nuevo.
En el otro extremo, me llena de pavor vivir como Van Gogh creyendo en el amor y las pasiones como las velas del barco personal, para percatarme luego que la humanidad es un asco y perder la razón como él cuando su alma cansada de luchar se fracturó.
A veces siento que no vale la pena esperar una recompensa, si ya el daño realizado al alma es más fuerte que su beneficio.
La benevolencia y el afecto pueden transformar la más terrible de las bestias en un ser compasivo.
A la voluntad del universo me entrego.
jueves, 5 de agosto de 2010
De caballeros, reyes y cardenales.
"Si me das seis lineas escritas por la mano del más honesto de los hombres, encontraré algo en ellas que lo llevará a la horca"
- Cardenal Richelieu
Siempre me he deleitado en la novela histórica; nada más apasionante que enredarse en un buena historia a la vez que se aprende y conmemora el pasado. Particularmente, la edad media es una maravilla a este respecto, porque gracias al horrendo oscurantismo en el que nos precipitó nuestra bien amada iglesia católica durante 400 años se hace evidente la doble moral humana y el innegable correlato de su crecimiento en función del poder.
En otras palabras, entre más dinero se tenía más se podía trasgredir la moral. Aunque resulta sorprendente la similitud con la actualidad (y probablemente con el futuro) ¿cierto?
Debo confesar que le tengo un interes agridulce a las contradicciones humanas, las cuales me atraen en términos de curiosidad a la vez que me generan un nauseabundo repudio.
Asi pues, en estos dias he fantaseado al respecto. ¿Qué tal que la teoría de la metempsicosis fuera cierta y yo pudiera reencarnar en alguien del pasado? ¿Qué me gustaría ser?¿Qué personaje o rol me gustaría vivenciar?
Desde una posición eminentemente pragmática llegué a varias conclusiones:
- Descarto la idea de ser mujer. No solo por el machismo y una vida resignada, sino porque la gran cantidad de intrigas que se cuecen en las cortes reales son el artificio del género femenino, y aunque sea dificil de creer ese escenario es más tenebroso y despiadado que cualquier campo de batalla.
-Paso también de ser un campesino o esclavo rindiendo tributo a reyes arbitrarios o criando los hijos de un cabron landlord, asumiendo el trauma psicológico de mi esposa por una violación legítima denominada "prima noite" .
- Rechazo la idea de ser artista cuando mi creatividad sería cercenada por la "santa inquisición".
Tras mi descarte, contemplé entonces opciones atractivas ... Desgraciadamente, todas orbitan alrededor de una corte real.
Pensé primero en ser caballero ... ¡ahhh que hermosa idea! solo imaginense una armadura completa, una espada bien forjada y un fino corcel acorazado. Visuliazen también los gritos de guerra, la adrenalina y los pasos furiosos del caballo levantando el barro mientras el blandir de la espada se hundía en los craneos de los enemigos del mismo modo que en las leyendas Artúricas.
Traten de visualizar una recepción tras una batalla victoriosa: petalos cayendo en alabanza y filas de doncellas amarrando sus listones en las puntas de las lanzas de los gloriosos guerreros. Pero lo más hermoso de todo es que la caballería era un estilo de vida y una perspectiva moral enmarcada en el honor.
Si señores, ser un caballero es una opción tremenda si se descartan las guerras de egos, las horribles heridas de batalla, el riesgo de muerte, la doble moral del código y que muchos fueron asesinados con veneno o mediante la horca por conveniencias político-económicas.
Luego pensé, ¿cómo ser un caballero y estar salvaguardado de toda la maldita arbitrariedad humana de las cortes? Pensé en ser noble pero seguía habiendo riesgos de asesinato por tributos y tierras. Entonces llegó la solución que aparentemente lo resolvía todo: QUIERO SER REY !!!
Ahhh que maravilla! salir en los libros de historia, ejercer la voluntad a diestra y siniestra, estar por encima de todos, fornicar con todas las mujeres de la corte sin represalias, tener un séquito inmenso que vive y respira expresamente para servirme a cambio de que solo tenga que tomar decisiones mientras todos los demás se parten el lomo trabajando para ello. La mejor parte es que si realizaban mal sus tareas, caía todo el peso, culpa y abucheos sobre los consejeros mientras que si las empresas eran exitosas toda la gloría era para su regente ! QUE VIVA EL REY !
Confieso que fantasié durante varias horas acerca de lo que hubiera hecho como rey en diferentes contextos, pero sobre todo en la época de Felipe IV de Francia, uno de los últimos capetos (Además, ya tengo el nombre de rey). Y cuando todo me deleitaba al máximo de repente una epifanía me dió una bofetada, por lo que pronto abandoné mi idea de ser el supremo regente del reinado.
En mi mente brilló entonces la más fabulosa idea: SER UN CARDENAL, un principe de la iglesia católica.
pero ¿por qué? se preguntarán algunos. La respuesta es bastante sencilla. Sólo algo estaba por encima del Rey y era Dios ... y para bien o para mal, el cardenal estaba más cerca al altisimo que nadie.
Además:
- Fornicaban cuanto querían con las mujeres que querian.
- Bebian todo lo que querian y comian lo mejor.
- Eran los poderes detras del trono.
- Tenian acceso a todo el saber filosófico y científico de la época sin censura.
- Podian practicar la alquimía.
- Sus posesiones no tenian nada que envidiarle a ningún otro noble de la corte.
- Tenian potestad sobre la vida y la muerte.
- El rey podia ser envenenado o asesinado por cuestiones de sucesión, nadie se atrevería a hacerle eso a un cardenal por miedo de las dolorosas llamas del infierno
- Si la cosa se ponía fea tenian el vaticano como defensa.
- En cualquier reino, asi estuvieran en guerra, debian ser acogidos lujosamente.
- Se podian cometer todos los crimenes del planeta y ¿quien iba a sospechar a o condenar a un cardenal?
- Usualmente eran muy queridos y respetados por el pueblo, cosa que no siempre sucedia con los reyes.
Pero lo mejor de todo, damas y caballeros, es que siendo cardenal iría en primera clase al cielo !!!
SI SEÑORES , NADA DE REALEZA, HUBIERA QUERIDO SER UN CARDENAL !!!
miércoles, 28 de julio de 2010
Navegando contra el olvido
-Voltaire
Como es usual, mis epifanias y teofanias tienen lugar en escenarios donde la contemplación genera un silencio profundo en el alma que genera luego el brote de sugerencias utiles del inconsciente. Para esto la acción de la música es escencial, y de un momento a otro, en uno de estos momentos donde me embriagaba auditivamente me di cuenta que tenía que realizar cambios drásticos en mi vida y retomar todo aquello que me fue util para conocerme a mi mismo.
La escritura es uno de esos poderosos ejercicios que tengo que entrenar y aplicar intensamente, ya que me causa un inmenso placer y debido a que ha contribuido casí tan inmensamente como la música al despliegue de lo que soy y lo que tengo que conocer de mí mismo.
La idea de abrir un blog formal no es nueva para mi, pero lo que si es nuevo es mi alma, el escenario que se me despliega, y por supuesto, el hosting site (que por cierto está mas simpático que el viejo livejournal. Aunque pronto tendré que hacer el exhaustivo trabajo de rescatar las cosas interesantes que mi viejo Yo plasmó ahi).
Aca pretendo hacer posts interesantes: a veces complejos, a veces no tanto, a veces banales, a veces profundos. De cualquier modo mi intención es compartirnos una perspectiva, una parte de mi mismo.
Continuando el mismo camino, quiero solicitarle al querido lector, motivado por un orden sano de la mente o por una neurosis, a que me ayude a perfeccionar mi estilo escritural y me aporte criticamente y constructivamente. De lo sintáctico a lo semántico, desde ortografía hasta filosofía. Sus colaboraciones y opiniones serán ampliamente valoradas.
Igualmente, desde una perspectiva socrática trataré de explicar lo excesivamente complejo. Para mi es fundamental hacer inteligible lo que explico, por lo que si tienen dudas, no duden en preguntar, esa intercambio o transacción epistemológica es la cuna del conocimiento y de la consciencia.
Ayudenme a hacer este espacio interesante, es para ustedes y para mi.
Ya habiendo introducido mis intenciones, explicaré el título de mi blog: LETHE IN CONTRAFLVXUS. Esta es una configuración lingustica latina para expresar que el rio Lethe de los griegos, el cual es el olvido, va en contracorriente. Esta es una metafora propia que he elaborado para luchar contra la pérdida de valiosas reflexiones que se escapan y se depositan en la profunda boveda del inconsciente.
Debo valerme de memorias auxiliares porque desafortunadamente no cuento con la hipermnesia de Alejandro Magno o de Dario el persa.
Es por ello que espero que la Diosa de la memoria Mnemosine me de su bendición, que la elocuencia de Loki me posea, que las nueve musas me acompañen y Caliope me haga su consorte.
Alisto entonces los lienzos para mis nuevas pinturas linguisticas.
Buen Combate.