“Para la mayoría de nosotros la verdadera vida es la vida que no llevamos.”
- Oscar Wilde
Un sabio amigo hizo alguna vez una hermosa metáfora acerca de cómo la vida es un flujo que se desplaza de acuerdo a nuestras decisiones, condiciones y propia naturaleza. En el curso vital ciertos sucesos van encaminando este despliegue por los distintos senderos que a la larga determinan lo que somos y, como una pintura, dejan memoria y el legado de un camino recorrido.
Somos arboles que despliegan muchas ramas, muchas variables, muchas posibilidades. Y nuestro temprano y constante encaminamiento determinan nuestra esencia. (Aunque no disfruto la idea platónica de un esencialismo inmutable, un arquetipo siempre nos termina guiando)
Es por ello que una vez nos aventuramos en una condición positiva o negativa es cada vez más difícil salir de ella, porque irremediablemente se va convirtiendo en parte de nuestra naturaleza, la rama se engruesa, el sendero se profundiza.
Traigo un ejemplo a colación: Luis X “el turbulento” de Francia fue un rey que fue criado torpemente; se le otorgaron indulgencias que no merecía y poco aprendió del verdadero arte de gobernar. No obstante, lo más destacable es que desde pequeño fue cruel, y esto le fue permitido. De este modo, sus decisiones le merecieron su apodo tras adolecer de toda bondad y exaltar su egoísmo durante no solo su reinado, sino toda su vida.
Como es inferible, fue envenenado por su misma corte con una almendra garrapiñada repleta de tóxico.
Lo realmente curioso de esta historia, es que después de casarse con Clemencia de Hungria, una reina profundamente religiosa y compasiva, él buscó transformar su propia naturaleza a la de un santo para impresionarla, pero, parafraseando al maestro Druon “no podía obrar con verdadera bondad, así ostentara toda la caridad del mundo”. Así pues, su alma se disfrazaba con las reliquias religiosas de aquel tiempo y se vanagloriaba en el antifaz de la limosna, pero su benevolencia era una gran mentira al no ser vivida interiormente.
El punto es contundente: Cuando sucesos van moldeando nuestra psique, eventualmente no hay marcha atrás, o bueno, tal vez la haya, pero cada vez será más dolorosa su posibilidad de cambio y exigirá una condición más radical, un sacrificio más demandante, un hachazo más profundo para cercenar una rama del árbol.
Escribo este post como una defensa al miedo… ya que un profundo terror existencial me acecha. Cada vez creo menos en la fuerza del vínculo entre una pareja, y por el contrario, estoy empezando a ver ese tipo de uniones en términos de conveniencia. Pero por otro lado, a veces me posee un sentimiento de incompletud, y siento que puedo perder la cabeza por cualquier mujer. Estoy en un dualismo entre el amor épico y el desdeño profundo por el sacrificio que exige la confianza.
Amar desde el instinto es fácil, pero amar desde el yo es otra cosa. De hecho, en esta sociedad es sorprendente encontrar a alguien con un esbozo de Yo.
Tengo miedo que como Kierkegaard anhele toda mi vida una pareja y cuando la encuentre ya no la desee, o peor aún, la ame pero no pueda convivir con ella porque me encaminé demasiado tiempo en la soledad y mi enraizamiento en lo profundo de la tierra no me permita ver el sol de nuevo.
En el otro extremo, me llena de pavor vivir como Van Gogh creyendo en el amor y las pasiones como las velas del barco personal, para percatarme luego que la humanidad es un asco y perder la razón como él cuando su alma cansada de luchar se fracturó.
A veces siento que no vale la pena esperar una recompensa, si ya el daño realizado al alma es más fuerte que su beneficio.
La benevolencia y el afecto pueden transformar la más terrible de las bestias en un ser compasivo.
A la voluntad del universo me entrego.
Los caminos de la vida no son como yo pensaba...
ResponderEliminarCómo los veía o ve ud ?
ResponderEliminarYo pensaba que la vida
ResponderEliminarera distinta cuando estaba pequeñito yo
creía Que las cosas eran fácil como
ayer.
LOL, waka le esta dedicando un vallenato a Felipe.
jajajaja en un momento pensé que iba a salir con el bambuco.
ResponderEliminar"I feel like no one ever told the truth to me, about growing up and what a struggle it would be" - Queen
No se deprima, compañero... ¡cambie la inquietud por calma y verá que cuando menos la espere aquella a la que busca llegará!
ResponderEliminarY como siempre, gracias por los ejemplos históricos. Definitivamente voy a aprender muchísimo de historia medieval en este blog XD
Gracias mi querido amigo, aunque tal vez no sea ud consciente de ello, ud es quien inspiró este post con lo que escribió en su página de anuario.
ResponderEliminarTrataré de volver al centro, a la calma.
JAJAJAJAJAAJA bien sabe ud que yo soy de otra época.